miércoles, 19 de noviembre de 2008

La Mujer que Tocó el Manto de Jesús

Mensaje del Pastor H. Joel Bethancourt Dalmasí  IMB 

Domingo 16 de noviembre 2008

Luc. 8:43  Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años,  y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada,

 

I.                   Condición de la mujer que tocó el manto del Señor:

a.      Padecía de flujo de sangre durante doce años (Flujo menstrual crónico o hemorragias).

                                                              i.      Una condición de enfermedad

                                                            ii.      Una condición en la que estaba afligida

 

Lev 15:19  Cuando la mujer tuviere flujo de sangre,  y su flujo fuere en su cuerpo,  siete días estará apartada;  y cualquiera que la tocare será inmundo hasta la noche.

Lev 15:20  Todo aquello sobre que ella se acostare mientras estuviere separada,  será inmundo;  también todo aquello sobre que se sentare será inmundo.

Lev 15:21  Y cualquiera que tocare su cama,  lavará sus vestidos,  y después de lavarse con agua,  será inmundo hasta la noche.

Lev 15:22  También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que ella se hubiere sentado,  lavará sus vestidos;  se lavará luego a sí mismo con agua,  y será inmundo hasta la noche.

Lev 15:23  Y lo que estuviere sobre la cama,  o sobre la silla en que ella se hubiere sentado,  el que lo tocare será inmundo hasta la noche.

(Para continuar investigando: Lev. 15:25-33)

 

b.      Había gastado todos sus recursos en médicos (especialistas, naturistas, con títulos en el exterior, etc.).

                                                              i.      Posiblemente era viuda

                                                            ii.      Lo cierto es que no tenía más dinero para seguir intentando ser sanada ni para otras necesidades.

 

Esta mujer estaba desesperada:

 

A)    Físicamente:  porque padecía de un problema de salud.

B)    Financieramente:  porque había gastado todo lo que tenía buscando su salud.

C)    Espiritualmente: porque no podía entrar al templo, era impura.

 

Luc. 8:44  se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;  y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

 

II.                Tuvo fe y fue sanada

 

a.      Entendía que si tan sólo tocaba (haptomai – se aferraba) el borde del manto del Señor sería sanada. (Mt. 9:21 ¨porque decía dentro de sí: ¨Si tocare solamente su manto, seré salva¨). (Salvado-sanado).  En varios pasajes en los evangelios el verbo sanar es traducción de un término griego que también significa salvar.

 

b.      Ejercitó su fe, pues se acercó a Jesús a tocar el borde de su manto.

                                                              i.      Venciendo el obstáculo de la multitud.  Era difícil poder acercarse a Jesús en medio de la multitud. (Ej. Zaqueo).

                                                            ii.      Venciendo todo temor.

c.       Al instante de tocar el borde del manto de Jesús fue sanada. 

* Doce años de padecimiento de repente llegaron a su fin en un instante.*

 

 

Luc. 8:45  Entonces Jesús dijo:  ¿Quién es el que me ha tocado?  Y negando todos,  dijo Pedro y los que con él estaban:  Maestro,  la multitud te aprieta y oprime,  y dices:  ¿Quién es el que me ha tocado?

 

III.             Jesús quizo saber quien había tocado el borde de su manto.

 

a.      Las personas a su alrededor negaban haberlo tocado.

b.      Pedro y los que con él estaban decían que la multitud le apretaba y le oprimía

 

Luc. 8:46  Pero Jesús dijo:  Alguien me ha tocado (haptomai – se aferró a mí);  porque yo he conocido que ha salido poder de mí.

 

IV.             Jesús recalcó el hecho de que alguien lo había tocado, pues él estaba consciente de que había salido poder de él.

 

 

Luc. 8:47  Entonces,  cuando la mujer vio que no había quedado oculta,  vino temblando,  y postrándose a sus pies,  le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado,  y cómo al instante había sido sanada.

 

V.                La mujer vió que no había quedado oculta:

a.       Vino temblando (estaba asustada)

b.      Se postró a los pies de Jesús  (Reconociendo su grandeza)

c.       Y le declaró delante de todo el pueblo (no mintió sino que declaró la verdad).

                                                              i.      Por qué causa había tocado a Jesús

1.      Padecía de flujo de sangre desde hacía doce años

2.      Había gastado todo lo que tenía en médicos

                                                            ii.      Cómo había sido sanada al instante  

1.      Cómo había desaparecido la enfermedad

2.      Cómo había obrado el poder milagroso de Dios a su favor.

 

 

 

Luc. 8:48  Y él le dijo:  Hija,  tu fe te ha salvado;  ve en paz.

 

VI.             Esta mujer ejercitó una gran fe en el Señor.

 

*En vez de esperar que Jesús pusiera sus manos sobre ella y la sanara, esta mujer ejercitó su fe para ir a tocar el manto de Jesús* 

 

Aplicación: Hay bendiciones que nos llegan por la misericordia de Dios, pero hay bendiciones que hay que esforzarse por alcanzar. ¿Qué esfuerzo estás tu dispuesto/a a hacer para recibir las bendiciones que Dios tiene para ti? 

 

a.      Jesús reconoció la fe de esta mujer: ¨Hija, tu fe te ha salvado...¨

                                                              i.      Como a Bartimeo ¨…maestro, que recobre la vista.  Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado.,.¨.  Mr. 10:51b,52a

                                                            ii.      Como la mujer que quebró el frasco de alabastro de perfume y enjugó los pies de Jesús con su cabello: ¨Pero él dijo a la mujer: tu fe te ha salvado, ve en paz¨ Luc. 7:50.

                                                          iii.      El leproso que fue sanado: ¨y le dijo: levántate, vete; tu fe te ha salvado¨ Luc. 17:19

b.      Jesús le dijo que se fuera en paz (Su fe la había salvado).

 

c.       *Esta mujer recibió más de lo que había buscado: había recibido no solo la sanidad física, sino también llegó a ser una hija de Dios (¨Hija, tu fe te ha salvado...¨).

 

 

Conclusión:  Esta mujer vio a Jesús como su única opción.  Había sido defraudada por muchos médicos y personas a las que había pagado altas sumas de dinero.  Estaba dispuesta a tocar a Jesús para ser sanada. 

¿Estás dispuesto/a a tocar a Jesús en ese problema, enfermedad  en esa situación en que encuentras?  ¿Necesitas un toque sanador del maestro?  ¿Necesitas la intervención divina a tu favor?  ¿Necesitas que Dios se lleve tu pecado y te haga una nueva criatura?

1 comentario:

peter dijo...

tremenda palabra la que Dios a puesto en su corazon y que ha sido de bendicion a mi vida. Hacia adelante en el Senor siempre reciba la bendicion de DUETORONOMIO 1.11